Satya Nadella, el nuevo CEO de Microsoft confirmó que Tony Bates, VP ejecutivo de estrategias de negocios y ex CEO de Skype, abandona la empresa. Bates es el último de los grandes ejecutivos de Microsoft que tuvo que ver con el desarrollo de Windows 8, que ha abandonado la empresa, o al menos sus responsabilidad en el área.
Desde la partida de Steven Sinofsky, el ejecutivo principal detrás de Windows 8, varios ejecutivos encargados del desarrollo del moderno sistema, han dejado la empresa. Incluso Tami Reller, quien llegó a compartir el liderato del desarrollo de Windows con Sinofsky, ha sido reasignada a un nuevo rol en la empresa, como Chief Experiencing Officer, posición creada recientemente.
Todo esto coincide con el retroceso que Microsoft ha tenido que darle a su emblemático sistema, recuperando algunas de las características más destacadas en Windows 7 y anteriores versiones, donde el cambio más emblemático es el regreso al botón de inicio.
Tal parece que Microsoft quiere dejar de pensar con Windows 8 como modelo, para diseñar su próxima versión de sistema operativo. Los responsables de Windows 8 están fuera, lo que da un claro mensaje de que el camino para Windows 9 –o Windows 8.5 o cualquier otro nombre que le den— transcurre alejado del camino de Windows 8.
Esta realidad hará que muchas empresas tengan cautela al diseñar sus planes de migración de PCs. En especial mientras la opción de conservarlas con Windows 7 sea posible. Hasta que Microsoft de señales más claras de hacia donde dirige sus sistema operativo, los CIOs pospondrán su migración al más moderno miembro de la familia Windows.